200 operas all at once: James Drinkwater
-
200 operas all at once
James Drinkwater
Texto de sala
Estoy caminando.
Estoy completamente abrumado.
Me siento fuera de mí y noto cómo una sensación va creciendo en mi interior. Es esa sensación que tenemos justo antes de romper a llorar, pero esta vez las lágrimas no terminan de salir. Llevo sintiendo así desde el día que llegué a Sevilla. Me deja confuso, con unas ganas enormes de tumbarme sobre las pinturas que he pintado desde entonces, en el suelo del estudio de Divina Pastora. Y eso me lleva a entender que, sencillamente, las pinturas son la llegada de nosotros mismos.Hay camas en los tejados, caras en el asfalto y nos intercambiamos las chaquetas después de la función. Dibujo con pintalabios sobre los manteles de un restaurante donde el tocino cuelga sobre las barricas de jerez y, si tienes suerte, la cocinera, que es la abuela de todos, te regala un abrazo. Hay una casa con un tigre merodeando por el balcón. Debajo de ella comimos cosas que jamás habríamos imaginado y, como siempre, había estrellas en la puerta, debajo de su apartamento, porque pronto aprendí que El brillo de los ojos no se opera.
Las ideas que tenía sobre el tiempo se deshacen rápidamente y me entrego por completo a esta manera atemporal de vivir, en la que el arte y la vida son inseparables.
Estoy aprendiendo muchísimo aquí, tengo el corazón abierto.
Esta ciudad me ha abierto el pecho.Ahora hay algo nuevo en mí, y eso tiene un precio.
Porque cargar el corazón con más de lo que puede soportar es algo que he convertido en costumbre.Sí, he cambiado,
pero en el sentido de que ahora soy más yo mismo
de lo que era antes.Y mi gratitud es eterna.
Así que, a mi nueva familia... os quiero
como 200 óperas sonando todas a la vez.James Drinkwater, 2026.

